
Se me echó a perder el computador. Y ahi quedé. Varado. Con hambre. Pensando que hasta cuándo. Que por si acaso. Cómo escribiria en mi blogucho (como le llaman algunos) las tonteritas que de tarde en tarde se me suben por la espina dorsal directo al pensamiento. ¿Al pensamiento?, pero dónde está el pensamiento. Sabe usted dónde queda eso. En la frente. En las muelas. En la garganta. En la espalda. En el pene.
Ni idea tampoco, no es cierto. Un nuerobiológo quizás daria el acierto. Yo, en tanto, creo. Qué creo. Ni idea tampoco. Este lugar es difícil. Ahora estoy en un cyber, ahogado con el olor a peo. Y el de mi propio aburimiento.

1 comentarios:
jajaja...o jejejeje (como se se escribe en España) En todo caso da igual. Tú con tu computador estropeado y yo sin inspiración, vaya modelos de blogers no? Da igual, si los seguimos teniendo por algo será. Me reí mucho con este post, por eso decidí escribirte (me encanta que no tengas tapujos a la hora de escribir...cinismo literario, cero...me gusta). El tiempo sobra y se hace corto según qué desees no es así?
Te envío un gran saludo.
Dennís Mariella.
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