sábado, 27 de septiembre de 2008

LOTA
dejándose llevar por el atardecer...





LA PERFORACIÓN
de la poesía triturada es permanente
Dr. Puromutando



Hace años, cuando empecé a escribir, supuse que toda esta historia era distinta. Pero, en realidad nunca lo fue. Calenturienta imaginación la mía ¿no?. Como en todas las cosas en que uno cree o pretende creer o como sea… la poesía y el arte en general son, por excelencia, un “mundo de sinvergüenzas”. Harta fauna. Harta pose. Harto hardcore con traumas medio gay pasado pa’ la punta creyéndose intocable.... Es mas, el poeta o más bien el idiota dedicado a escribir poemas, el lúdico, el vate. Dista mucho –y aquí voy de nuevo- de la caricatura rechonchita y bien alimentada de Neruda. O del viejo cachurero del tal Parra con sus artefactos. O el sireno hermoso de Rimbaud o, incluso, el mismo Papasquiaro. Uno no anda por la vida con una gorra paseándose por la playa con una libretita anotando cosas. Levitando. Esforzándose por ser inalcanzable. Uno va al baño. Trabaja. Paga cuentas. Va al supermercado. Se moja. Le da diarrea. Y cuando pasa, si es que pasa: escribe. O al menos lo intenta, por decencia. Hasta dar con ese combo en el hocico que debería ser cada poema. Porque no es un genio. Ni nació iluminado. Porque los iluminados no existen. Ni existieron.

¿Y los premios? pregunta usted… Aahhh… los premios. ¿A quién le sirven los premios?. ¿Qué es un premio?. Una licencia que dictan tres o más engendros (tan o más patéticos que yo) sobre qué tan aquí o allá escribe uno. Yo no sé, ésta tontera de la poesía parece que ya no me parece. Tanto cabeceo, tanta burda pataleta por uno que otro versito y al final qué pasa: nada. El poeta no sirve para nada. No le sirve a nadie, excepto a si mismo, claro. Y a ese ego rasca que le cuelga. ¿Ego?. ¡Sí!. ¡Ego!. No creo en la comparsa de querer cambiar el mundo. Llenar de luz las cosas. Me revuelve el estómago. Me da arcadas. Todo se resume a esto: la poesía es para los poetas y para quienes no alcanzan a escribirla. Punto. O si no, ¿cree usted que andaría tanto poeta cagado del hambre, en Chile, dando vuelta?. Pero ¿cómo tanto resentimiento?, dirá usted que tiene buenas intenciones con el mundo. Y no crea, que yo también las tengo. Pero bueno, así son no más las cosas. O al menos así es como yo las veo.

jueves, 18 de septiembre de 2008


DE LOS TRIDENTES
Y LAS HADAS*
merardo sepúlveda



De aquellos días
con scotch de cinco pesos
palos de helado vale otro
y regalos del viejito
con papel de celofán…
no abotones tu camisa hasta el cuello
Dios castiga, pero no a palos
abre el regalo como corresponde
no te atrevas a rasgar ese papel
no pretendas que algo bello
te sonría
la vida apesta
y es pecado ser feliz con la belleza
Dios castiga, pero no a palos
guarda silencio
cierra la boca
límpiate los mocos
átate bien los zapatos
no seas necio
¿cómo pretendes ganarte la vida?
no eso es muy caro para ti
no le sonrías a ella
no seas porfiado gueón
viene de mala familia
Dios castiga, pero no a palos
tu tos es por el cigarro
te dije que no subieras ahí
no seas gueón
cómo pretendes disfrutar con las hadas
si tener un tridente en el culo
a lo mejor lamerás algo
pero te cortaran la que cuelga
ya te ensuciaste la ropa gueón
¡párate bien… hombre!
dijiste algo…
ahh si
la felicidad es…
comete las verdurasy deja de preguntar estupideces.

*Este poema perteece a la obra publicada integramente en la primera edición de revista SCANDIO.

sábado, 13 de septiembre de 2008


WELCOME TO THE ...










SCANDIO responde a la necesidad intrínseca como individualidades –cuestionativas, propositivas y creadoras– de articular una visión común de mundo, a partir de la praxis y el universo vivencial de cada uno. Y también de construir un registro del estado de las cosas a través de la literatura, el rock, la reflexión, el ensayo, el cine y el cómics. Brindando una vitrina completamente independiente, pluralista y seria, que hoy en Cañete es inexistente, al creador local. Fijando un referente del quehacer artístico comunal y provincial vigente.
Los siete pecados capitales hilarán los tirajes de SCANDIO. Partiendo aquí con el primero: la lujuria, que incluye la pluma analítica en ensayo de Mario Montero; una retrospectiva al erotismo con divas de antaño, a manos de la enciclopedia-cinéfilo-viviente de Fernando Vásquez; los Tridentes y las Hadas en la sexo-poesía de Merardo Sepúlveda; y la reflexiva re-lectura autobiográfica de Aníbal Veneciano sobre “El Club de la Pelea”. Que conforma sólo parte del sumario de la primera parte de esta historia que hoy iniciamos en doce páginas.

(Por mientras algo de lo sucedido durante el lanzamiento el pasado viernes 5 de septiembre)






SCANDIO... SINGLE CAPITAL SIN

REGISTRO AUDIOVISUAL: RICHARD MALDONADO