
ESQUIZOIDEMEN
o el aire tiene tantos nombres
dr. puromutando
Cuando me siento solo la mayoria de la veces ya no me doy ni cuenta. Y es curioso, porque hasta me divierte. Y no hablo de sentarse en un bar a embriagarse por el puro gusto de hacerlo hasta dar pena. De caminar sin rumbo con ese afán de monje loco. De salir a partusear en la noche maquillado de poeta fracasado maldiciendo cualquier cosa. De pasar la tarde entera sin ninguna idea brillante en la cabeza mirando el techo de la pieza. De buscar a patadas en el aire una razón para no seguir viviendo y no encontrar absolutamente nada. Hablo de otra cosa. De un estado neutro. De esa extraña pureza que algo deja. Donde ya nada interviene contigo porque no hay posibilidad alguna y ni siquiera la deseas. Hablo de otra soledad. Que está más allá de todo. Que camina. Que se mueve rajando algo adentro tuyo. Que no tiene que ver con nada pero con todo al mismo tiempo. Y que en esta maldita madrugada de noviembre me hace desear un trago y caer muerto de un tiro sobre el teclado mientras juego a escribir estas tonteras.

